¿Qué hacer ante un positivo en Legionella en unas instalaciones?

Imagen de análisis de cloro - Legionella

¿Qué significa obtener un positivo en Legionella?

Un positivo en Legionella indica que se ha detectado la presencia de bacterias del género Legionella en una instalación con riesgo de proliferación y dispersión de aerosoles, como redes de agua caliente sanitaria, torres de refrigeración, spas, duchas o sistemas similares.

Ante esta situación, es fundamental actuar de forma inmediata para reducir el riesgo sanitario y cumplir con las obligaciones establecidas en el Real Decreto 487/2022, que regula los requisitos sanitarios para la prevención y el control de la legionelosis en España.

La detección de Legionella no implica automáticamente la existencia de un brote o de personas afectadas, pero sí obliga a:

  • Evaluar el nivel de riesgo,
  • Localizar el foco contaminado,
  • Aplicar medidas correctivas,
  • Documentar todas las actuaciones realizadas.

Cuándo existe riesgo sanitario real

El principal riesgo aparece cuando la bacteria puede dispersarse mediante aerosoles que sean inhalados por personas expuestas. Por este motivo, las instalaciones con pulverización o generación de microgotas requieren una actuación prioritaria.

Entre las instalaciones habitualmente consideradas de riesgo se encuentran:

  • Torres de refrigeración
  • Sistemas de agua sanitaria ( caliente y fría)
  • Jacuzzis y spas
  • Duchas colectivas
  • Fuentes ornamentales
  • Determinados equipos industriales

Las autoridades sanitarias y las guías técnicas del Ministerio de Sanidad recomiendan restringir el uso de la instalación afectada hasta identificar el origen del problema y aplicar las medidas correctivas necesarias.

 

Qué hacer inmediatamente ante un positivo en Legionella

Ante un resultado positivo, la prioridad debe ser evitar la exposición a aerosoles potencialmente contaminados y reducir el riesgo sanitario para usuarios, trabajadores y terceros. Las actuaciones iniciales deben realizarse con rapidez, siguiendo criterios técnicos y sanitarios.

El protocolo de actuación dependerá del tipo de instalación, del nivel detectado y de la evaluación técnica realizada por personal especializado, pero existen medidas inmediatas que suelen aplicarse en la mayoría de los casos.

Restricción de uso y medidas urgentes

Una de las primeras actuaciones consiste en limitar o paralizar el uso de la instalación afectada, especialmente cuando existen puntos capaces de generar aerosoles.

Según el tipo de instalación, puede ser necesario:

  • Cerrar duchas o vestuarios,
  • Detener spas o jacuzzis,
  • Paralizar torres de refrigeración,
  • Restringir determinados circuitos hidráulicos,
  • Impedir el acceso a zonas concretas.

El objetivo es minimizar la posible inhalación de microgotas contaminadas hasta completar la evaluación técnica y aplicar las medidas correctivas correspondientes.

Además, debe revisarse:

  • El estado higiénico de la instalación,
  • La temperatura del agua,
  • Los niveles de desinfectante,
  • La existencia de incrustaciones,
  • Posibles zonas con estancamiento o biopelícula.

Evaluación técnica de la instalación

Tras confirmar el positivo, es necesario realizar una inspección técnica para identificar el origen de la contaminación y determinar el alcance real del problema.

La evaluación suele incluir:

  • Revisión de acumuladores y depósitos,
  • Inspección de circuitos de retorno,
  • Comprobación de puntos terminales,
  • Análisis de mantenimiento y registros,
  • Revisión del Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL) o del Plan Sanitario frente a Legionella (PSL).

El Real Decreto 487/2022 establece la obligación de mantener documentadas las actuaciones, controles analíticos y medidas correctivas aplicadas en instalaciones con riesgo de proliferación de Legionella.

En situaciones con riesgo elevado o instalaciones complejas, resulta recomendable contar con empresas especializadas en prevención y control de Legionella, así como con laboratorios acreditados para el análisis microbiológico.

 

Localización del foco y análisis de la instalación.

Tras las medidas iniciales, el siguiente paso consiste en identificar el punto exacto donde se ha producido la proliferación de Legionella. Esta fase es clave para aplicar medidas correctivas eficaces y evitar actuaciones genéricas que no solucionen el origen del problema.

La investigación debe centrarse en la trazabilidad completa de la instalación, analizando tanto el diseño hidráulico como las condiciones de funcionamiento, mantenimiento y desinfección.

El objetivo es detectar:
• Zonas con estancamiento de agua
• Tramos con baja circulación
• Pérdida de temperatura en el circuito
• Acumulación de incrustaciones
• Presencia de biopelícula o corrosión
• Deficiencias en limpieza y mantenimiento

Una evaluación incompleta puede favorecer nuevas colonizaciones bacterianas incluso después de realizar tratamientos de desinfección.

Zonas críticas que deben inspeccionarse

Las inspecciones técnicas suelen centrarse en los puntos con mayor probabilidad de proliferación bacteriana o acumulación de materia orgánica.

Entre los elementos que habitualmente deben revisarse se encuentran:
• Acumuladores y depósitos
• Circuitos hidráulicos y retornos
• Difusores y puntos terminales
• Duchas y griferías
• Filtros y elementos desmontables
• Tuberías con bajo uso o agua estancada

También es importante comprobar:
• Temperaturas de acumulación y retorno
• Concentración de desinfectante residual
• Estado de conservación de la instalación
• Registros de mantenimiento y limpieza
• Incidencias previas relacionadas con Legionella

En instalaciones complejas, como hoteles, centros deportivos, hospitales o industrias, puede ser necesario ampliar la inspección a diferentes circuitos y realizar muestreos adicionales para determinar el alcance real de la contaminación.

 

Imagen de fuente de Valencia

 

Tratamientos correctivos y desinfección de Legionella

Una vez localizado el foco, deben aplicarse medidas correctivas orientadas a eliminar la contaminación y restablecer las condiciones higiénico-sanitarias de la instalación. El tipo de actuación dependerá de factores como el nivel detectado, el tipo de instalación, el estado del circuito y el riesgo de exposición.

Las intervenciones deben realizarse siguiendo procedimientos técnicos documentados y conforme a los criterios establecidos en el Real Decreto 487/2022.

Entre las medidas correctivas más habituales se encuentran:

  • Hipercloración o cloración de choque
  • Tratamientos térmicos
  • Limpieza y desinfección física de la instalación
  • Eliminación de biofilm e incrustaciones
  • Purga y renovación de circuitos
  • Sustitución o desinfección de elementos terminales contaminados

 

Estas actuaciones deben ser ejecutadas o supervisadas por empresas autorizadas de servicios biocidas y personal con formación específica en prevención y control de Legionella.

Hipercloración y limpieza de la instalación

La hipercloración consiste en aplicar concentraciones elevadas de desinfectante durante un tiempo determinado para reducir la carga microbiológica presente en el sistema.

Este procedimiento suele combinarse con:
• Limpieza interna de depósitos y acumuladores
• Purga de circuitos hidráulicos
• Desmontaje y desinfección de difusores y griferías
• Control de temperatura y parámetros fisicoquímicos
• Revisión del estado general de conservación de la instalación

En determinadas instalaciones también pueden aplicarse tratamientos térmicos, elevando temporalmente la temperatura del agua para dificultar la supervivencia de la bacteria.

Actuaciones sobre biofilm y puntos terminales

Uno de los aspectos más importantes en el control de Legionella es la eliminación del biofilm, ya que esta capa biológica puede proteger a la bacteria frente a los tratamientos desinfectantes.

Por este motivo, las actuaciones correctivas deben centrarse especialmente en:
• Duchas y rociadores
• Filtros y aireadores
• Zonas con baja circulación de agua
• Tramos ciegos o infrautilizados
• Elementos con incrustaciones o corrosión

En ICSAM, este tipo de actuaciones se desarrollan mediante inspecciones técnicas, protocolos de limpieza y desinfección adaptados a cada instalación y seguimiento documental de todas las medidas aplicadas, conforme a la normativa sanitaria vigente.

Contraanálisis, documentación y cumplimiento normativo

Después de aplicar las medidas correctivas, es necesario verificar que la instalación vuelve a encontrarse bajo control sanitario. Para ello, debe realizarse un nuevo análisis microbiológico que confirme la reducción o eliminación de Legionella.

El objetivo no es únicamente resolver la incidencia puntual, sino también garantizar que la instalación puede seguir funcionando de forma segura y conforme a la normativa vigente.

 

Remuestreo y verificación de resultados

Tras los tratamientos de limpieza y desinfección, suele efectuarse un remuestreo para comprobar la eficacia de las actuaciones realizadas.

El nuevo análisis normalmente se realiza aproximadamente entre 15 y 20 días después de la intervención correctiva, aunque el plazo puede variar según:
• El tipo de instalación
• El nivel detectado inicialmente
• Las medidas aplicadas
• Los criterios técnicos y sanitarios establecidos

El contraanálisis permite:
• Verificar la reducción de la carga bacteriana
• Confirmar que las medidas han sido eficaces
• Detectar posibles recolonizaciones
• Evaluar el estado real del sistema tras la desinfección

Las muestras deben analizarse mediante laboratorios acreditados y siguiendo procedimientos reconocidos para el control microbiológico de Legionella.

Actualización del PPCL o PSL

Además de las actuaciones técnicas, la normativa exige mantener una trazabilidad documental completa de todo el proceso.

Esto incluye:
• Resultados analíticos
• Registros de mantenimiento
• Actuaciones correctivas realizadas
• Productos utilizados en la desinfección
• Controles de temperatura y desinfectante
• Incidencias detectadas durante la inspección

El Real Decreto 487/2022 establece la obligación de documentar adecuadamente estas actuaciones dentro del Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL) o del Plan Sanitario frente a Legionella (PSL).

Una gestión documental adecuada resulta fundamental ante inspecciones sanitarias y permite demostrar que la instalación dispone de medidas preventivas y correctivas ajustadas a los requisitos legales aplicables en España.

 

Cuándo recurrir a una empresa especializada en Legionella

Ante un positivo en Legionella, es recomendable contar con una empresa especializada que pueda evaluar correctamente la instalación, coordinar las medidas correctivas y garantizar el cumplimiento de las obligaciones sanitarias establecidas en España.

La intervención técnica especializada permite:

  • Identificar el foco de contaminación
  • Aplicar tratamientos de limpieza y desinfección adecuados
  • Realizar actuaciones de hipercloración o tratamientos térmicos
  • Coordinar los análisis y contraanálisis microbiológicos
  • Documentar todas las actuaciones realizadas
  • Actualizar el PPCL o PSL conforme a la normativa vigente

Además, determinadas actuaciones relacionadas con tratamientos biocidas deben ser ejecutadas por empresas autorizadas y personal con formación específica en prevención y control de Legionella.

En ICSAM, estas actuaciones se desarrollan mediante inspecciones técnicas, protocolos de desinfección adaptados a cada instalación y seguimiento documental de todas las medidas aplicadas, conforme al Real Decreto 487/2022 y a los criterios sanitarios actualmente aplicables en España.

Actuar con rapidez, mantener la trazabilidad documental y aplicar medidas correctivas adecuadas resulta fundamental para reducir riesgos sanitarios y recuperar las condiciones de seguridad de la instalación tras un positivo en Legionella.

Fotografía de Joan Pere Pastor

Joan Pere Pastor

Dirección Técnica en Servicios de Sanidad Ambiental
ICSAM

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