Fog In Place: qué es, cómo funciona y para qué se utiliza

Imagen de industria cárnica aplicando fog in place

Qué es un sistema Fog In Place

Fog In Place es un sistema automatizado de desinfección ambiental que dispersa un agente desinfectante en forma de niebla o aerosol dentro de un espacio cerrado. Su objetivo es distribuir el producto de manera homogénea por el ambiente y las superficies expuestas mediante un ciclo previamente definido.

Esta tecnología se utiliza como complemento de los procedimientos de limpieza y desinfección en instalaciones donde se requiere un control microbiológico elevado. Su eficacia depende de factores como el producto empleado, la concentración, el tamaño de las partículas, el tiempo de contacto, la distribución en el recinto y los microorganismos que se pretende controlar.

Diferencias frente a la nebulización manual y otros métodos

A diferencia de la nebulización manual, un sistema Fog In Place puede integrarse de forma fija en la instalación y ejecutar ciclos programados bajo parámetros controlados. Esto permite reducir la variabilidad asociada a la aplicación manual, mejorar la repetibilidad del proceso y facilitar el registro de cada intervención.

El Fog In Place no sustituye la limpieza previa de las superficies. La presencia de suciedad o materia orgánica puede reducir la eficacia del desinfectante, por lo que el sistema debe formar parte de un procedimiento completo que incluya limpieza, preparación del recinto, desinfección, tiempo de contacto y ventilación.

 

Cómo funciona un ciclo de desinfección Fog In Place (FIP)

Un ciclo Fog In Place se desarrolla mediante una secuencia programada que controla la preparación del recinto, la dispersión del desinfectante, el tiempo de actuación y la renovación del aire. Los parámetros deben definirse para cada instalación, ya que no existe un ciclo universal aplicable a todos los espacios, productos y microorganismos.

Fases del proceso: preparación, dispersión, contacto y ventilación

Antes de iniciar el ciclo, el recinto debe quedar desocupado, limpio y acondicionado conforme al procedimiento establecido. También es necesario comprobar el cierre de accesos, la compatibilidad de los materiales y la configuración de los sistemas de ventilación.

Durante la fase de dispersión, el equipo libera una cantidad controlada de producto y la distribuye por el volumen tratado. A continuación, se mantiene el tiempo de contacto necesario para que el agente actúe sobre las superficies expuestas. La duración depende de la formulación empleada, la concentración alcanzada y las condiciones ambientales.

La fase final comprende la descomposición, extracción o ventilación del producto, según la tecnología utilizada. El acceso no debe autorizarse hasta que se cumplan las condiciones de seguridad definidas para la reapertura del recinto. La generación de aerosoles desinfectantes exige medidas específicas para evitar la exposición de las personas.

Control de parámetros, seguridad y registro del ciclo

El sistema debe controlar las variables que afectan a la eficacia y seguridad del proceso, como el volumen del espacio, la dosis aplicada, el tiempo de contacto, la temperatura, la humedad y la ventilación. No todos estos parámetros tienen el mismo peso en todas las tecnologías, por lo que deben establecerse durante el diseño y la validación.

Cada ciclo debería dejar un registro verificable con la fecha, el área tratada, los parámetros programados, las incidencias y el resultado de las comprobaciones. Esta documentación permite detectar desviaciones, demostrar que el proceso se ha ejecutado conforme al procedimiento y decidir cuándo es necesario repetirlo o revisar el sistema.

 

En qué instalaciones se utiliza el Fog In Place

El Fog In Place puede utilizarse en espacios cerrados donde el control microbiológico, la repetibilidad de la desinfección y la trazabilidad del proceso sean requisitos relevantes. Su implantación debe justificarse mediante una evaluación de riesgos y adaptarse al tipo de actividad, los materiales, la distribución del recinto y los microorganismos objetivo.

Aplicaciones en industria alimentaria, farmacéutica y cosmética

En la industria alimentaria, estos sistemas pueden emplearse como complemento de la limpieza y desinfección de salas de producción, zonas de envasado y otros espacios con superficies expuestas. El tratamiento debe realizarse sin presencia de alimentos no protegidos y con productos autorizados para el uso previsto. La nebulización no sustituye la eliminación física de residuos, suciedad o biofilms.

En instalaciones farmacéuticas y cosméticas, el Fog In Place puede integrarse en la descontaminación de salas limpias, áreas de producción controlada, esclusas o espacios técnicos. Su aplicación requiere comprobar la compatibilidad del desinfectante con equipos, filtros, revestimientos, componentes electrónicos y materiales sensibles.

Uso en laboratorios, salas blancas y entornos sanitarios

En laboratorios y salas blancas, la desinfección ambiental automatizada puede utilizarse para tratar recintos completos después de determinadas operaciones, incidencias microbiológicas o tareas de mantenimiento. La idoneidad del ciclo debe demostrarse en condiciones reales de uso, incluyendo las zonas menos accesibles y los puntos con mayor dificultad de distribución.

En entornos sanitarios, las tecnologías de desinfección integral de habitaciones deben considerarse medidas complementarias, no sustitutos de la limpieza de superficies y de los programas de prevención de infecciones. Su uso rutinario no resulta adecuado en cualquier espacio: debe valorarse según el riesgo, la evidencia disponible y las instrucciones autorizadas del producto y del equipo.

 

Imagen de sala de laboratorio

 

Ventajas y limitaciones de los sistemas FIP

Los sistemas Fog In Place aportan valor cuando se integran en un procedimiento bien definido y validado para una instalación concreta. Su principal ventaja es la capacidad de automatizar la desinfección ambiental, pero su rendimiento depende del diseño del sistema, del producto empleado y de las condiciones reales del recinto.

Automatización, repetibilidad y control microbiológico

La automatización permite ejecutar ciclos con parámetros previamente establecidos, lo que reduce la variabilidad asociada a la aplicación manual. También facilita la repetición del proceso, el seguimiento de incidencias y la trazabilidad documental.

Entre sus principales ventajas se encuentran:

  • distribución controlada del desinfectante en espacios cerrados;
  • menor dependencia de la intervención directa del operario durante el ciclo;
  • posibilidad de registrar tiempos, dosis y condiciones de funcionamiento;
  • integración en planes de limpieza, desinfección y control microbiológico;
  • tratamiento de superficies expuestas y zonas de acceso complejo.

Estas ventajas no garantizan por sí solas la eficacia del proceso. El sistema debe demostrar que alcanza las condiciones previstas en los puntos representativos y más desfavorables de la instalación.

Condiciones técnicas que determinan su eficacia

La eficacia de un ciclo puede verse afectada por el volumen y la geometría del recinto, la presencia de obstáculos, la circulación del aire, la temperatura, la humedad, la carga de suciedad y la compatibilidad de los materiales con el producto aplicado.

El Fog In Place presenta además varias limitaciones: no elimina residuos ni biofilms, no sustituye la limpieza previa y no asegura que el desinfectante alcance superficies cerradas, cubiertas o inaccesibles. Tampoco debe utilizarse con personas presentes salvo que el producto, el equipo y el procedimiento autoricen expresamente esas condiciones.

Por ello, la implantación debe incluir una evaluación técnica previa, pruebas de distribución, definición de los parámetros del ciclo y comprobaciones periódicas. Sin estas medidas, no puede asumirse que un tratamiento automatizado ofrezca un resultado uniforme y reproducible.

 

Diseño, validación y mantenimiento de un sistema Fog In Place

La implantación de un sistema Fog In Place exige analizar la instalación, definir los parámetros del ciclo y comprobar que el tratamiento puede realizarse de forma segura, homogénea y reproducible. La experiencia de ICSAM en sanidad ambiental, control microbiológico y evaluación de instalaciones permite abordar el proyecto desde una perspectiva integral, adaptada a los riesgos y procesos de cada entorno.

Evaluación de la instalación y definición del ciclo

El diseño comienza con el estudio del volumen y la geometría del recinto, la ventilación, los obstáculos, los materiales presentes, los puntos críticos y el nivel de control microbiológico requerido. También debe verificarse que el desinfectante utilizado está autorizado para el uso previsto y es compatible con las superficies, los equipos y la actividad desarrollada.

A partir de esta evaluación se determinan la ubicación de los puntos de dispersión, la dosis, el tiempo de aplicación, las condiciones ambientales, el periodo de contacto y la fase de ventilación. Estos parámetros no deben trasladarse automáticamente de una instalación a otra, sino ajustarse mediante pruebas y documentarse en un procedimiento específico.

Validación microbiológica, mantenimiento y trazabilidad documental

La validación permite demostrar que el sistema distribuye el desinfectante de manera adecuada y alcanza el resultado previsto en condiciones reales de funcionamiento. Para ello pueden utilizarse controles físicos, químicos y microbiológicos situados en puntos representativos y en las zonas más desfavorables del recinto.

El mantenimiento debe incluir la revisión de boquillas, conductos, sensores, sistemas de dosificación, alarmas y dispositivos de seguridad. También es necesario registrar los ciclos realizados, las incidencias, las intervenciones técnicas y los resultados de las verificaciones periódicas.

ICSAM puede intervenir durante todo el proceso: evaluación inicial, diseño del sistema, definición y optimización de ciclos, validación microbiológica, mantenimiento y seguimiento documental. Este conocimiento técnico facilita que el Fog In Place se integre en los procedimientos de la instalación con criterios de seguridad, trazabilidad y control continuado.

Fotografía de Joan Pere Pastor

Joan Pere Pastor

Dirección Técnica en Servicios de Sanidad Ambiental
ICSAM

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